Inician rehabilitación de los arriates  

La cita, a las 10:00 de la mañana, miércoles 31 de julio, por el Módulo de Vigilancia, Segunda Sección, Tlatelolco

 

Agencia Con Tlatelolco. – Inician las obras de la renovación de barandales, del pasillo central, para las áreas verdes, a partir del Módulo de Vigilancia hasta la calle Lerdo, de la Segunda Sección de Tlatelolco, bajo la supervisión de la Dirección General de Obras y Desarrollo Urbano, de la Alcaldía Cuauhtémoc y de los residentes.

Lo que se pretende de éste Proyecto del Presupuesto Participativo 2019 es arreglar todos los barandales metálicos y en sus casos sustituirlos. Asimismo, todas las divisiones de piedra que se encuentran en las zonas verdes para delimitarlas. Hasta donde el presupuesto alcance.

A las 10:00 de la mañana, éste miércoles 31 de julio, se definió la reunión con la promovente del Proyecto Carmen Ramírez, la empresa responsable de las obras, la Alcaldía Cuauhtémoc, la Dirección Territorial, el Comité Ciudadano Tlatelolco II y residentes, a un costado del Módulo de Vigilancia, llama “hamburguesa” para definir los puntos de la entrega de materiales del desmantelamiento y el banco de material de demolición.

Participación Ciudadana definió los lugares para el acarreo de materiales de demolición y excavación y la empresa propondrá un diseño de los barandales, tomando en base los existentes.

Se recuperará el material del desmantelamiento de los barandales y entregado a la Dirección Territorial Tlatelolco

BARDAS QUE LIMITAN LAS ÁREAS COMUNES

En entrevista con la promovente del Proyecto, Carmen Ramírez presentó el Proyecto del Presupuesto Participativo 2019, para la rehabilitación de los arriates, “no es otras cosas que las bardas que limitan las áreas comunes, en específico en las áreas verdes”.

Resaltó la residente tlatelolcas, “al pasar de los años se han venido desgastando y algunas ya hasta son peligrosas. La intención del proyecto, no sólo que estén estéticas, sino que el asunto es de protección civil”.

En el proceso que tiene que pasar todas las obras, indicó, “es la revisión técnica, la licitación, el ejercicio y darles el mantenimiento necesario a dichas obras”.

“Estamos justo en éste proyecto y las autoridades tiene hasta el 31 de diciembre para terminar. Nosotros como vecinos tenemos que dar ese seguimiento para que se cumpla en tiempo y forma lo que promoví”, apuntó.

Continúo, “realice un mapeo inicial, obviamente, en el momento que viene el ojo técnico, digamos, cambió el panorama porque ya te dicen que tan viable y que tan no viable lo es. Sobre todo, como vecino, no se dimensionan los recursos. Es hasta que alguien ya experto, te puede decir, oye, ahí hay esto que podemos abarcar y cosas que no”.

“A nosotros nos encantaría, por ejemplo, abarcar todo el cuadro, pero no es posible. Por lo que se tiene que plantear también como un proyecto a corto, mediano y largo plazo. Como todas las cuestiones que tiene que ver con renovar o arreglar algún punto”.

Manifestó, “el recorrido realizado con la empresa y las autoridades correspondientes fue gratificante, porque vimos otras áreas de oportunidad que tiene Tlatelolco. No hay nada como verlo en campo, una cosa lo que puedes escribir y lo que puede haber en mapas. Pero, ya en campo, también se ve todo el panorama. Es una visión integral”.

“Los recorridos son siempre buenos, porque siempre salen otras cosas a las que no venía exactamente pero también se abonan en el bien de la comunidad”, acotó.

“No eres técnica, ni ingeniera. Vas aprendiendo los términos. Cuando vas aprendiendo es muchos más fácil decir a los vecinos y difundir el proyecto, porque tienes toda la información en tus manos. Vas poniendo al lenguaje ciudadano y entienden perfectamente de qué va el asunto”.

MUCHO MÁS RECURSO

Por otro lado, expresó, “son varias etapas de los proyectos. No puedes abarcar en un solo proyecto todas las áreas o todas las problemáticas, sino que es poco a poco”.

Dijo, “el presupuesto parece mucho, más de un millón de pesos, casi creo que éste año va a estar casi a los dos millones. Aun así, cuando empiezas a sumar materiales, mano de obra y demás, ya no resulta y no es tanto. Se lleva mucho más recurso”.

“Es una parte del presupuesto que nosotros podemos decidir y que está muy bien, porque nosotros somos lo que tenemos y sabemos las necesidades exactas de nuestra comunidad, para eso sirve el presupuesto participativo”, abundó.

CON SUSTENTO Y CON RAZONES

Carmen Ramírez argumentó, “se avanzó para el bien de todos. Traía algunas ideas, pero ya en el transcurso del diálogo con los encargados, como técnicos, fue cambiándome con sustento y con razones. Decidí cual es la mejor. Todo el mundo estuvimos conforme y son soluciones viables para hacerlo”.

“Cambiaron las prioridades que tenía pensado. Eso es lo que se trata. Cuando hablamos problemáticas ciudadanas es hablar de los consensos y no cerrarse a las propuestas. El chiste es no cerrarse y abrirse a todas las posibilidades por el bien del proyecto de todos”, aclaró.

Precisó la promovente, “nunca pensé en cuestiones estéticas como tal, digamos esa adyacente. Pero no, lo importante lo que me motivó a pensar en éste proyecto que hay zonas en donde ya las varillas están muy afuera y qué sí puede ser un peligro para cualquier persona que vaya transitando o para los animales de compañía o transporte, como la bicicleta, entre otros”.

Todo ello, agregó, “puede causar un accidente delicado ¡no! No deja de ser metal y sobre todo los niños están jugando, a la altura que están, sí puede ser un accidente grave”.

Además, señaló, “hay muchos medios de transporte, como el trolebús, el Metro, Metrobús, bicicletas, motocicletas, entre otros, más los centros comerciales, pues sí, la gente transita muchísimo, a todas horas. Ni siquiera hay una hora en concreto sino a todas horas. Vemos a personas y animales en compañía transitar en estas áreas. Entonces, si era importante cuidarla con una protección civil adecuada”.

EJERCICIO CIUDADANO

“El Presupuesto Participativo es un ejercicio ciudadano que muy poca gente lo ejerce. Tanto lo ejerce como lo vota, son dos etapas. Parecen distintas, pero la realidad, alguna de las dos, todos los ciudadanos deberíamos ejercer”, informó Carmen Ramírez.

Siguió, “desgraciadamente, aproximadamente, un 8 %, me estoy bien muy alta, participamos en el Presupuesto Participativo”.

ES UN TEMA

Mientras tanto, anunció, “hay áreas de oportunidades, cuando tú llegas al Instituto Electoral de la Ciudad de México, a la oficina Distrital, en momento que tú haces el proyecto, hay muchos requisitos. Pero no tanto la dificultad de llenar, sino de plantear un proyecto, que no es nada sencillo, porque además te dicen, es un tema, dentro de un proyecto integral, que puedes pensar, es un solo tema.

“Tienes que delimitarlo, después pasa a la Alcaldía Cuauhtémoc para que el Consejo pueda definir como viable o no. Esa traba, también, es complicada, la gente no tiene toda la cultura necesaria para hacerlo”, anotó.

Sin embargo, comunicó, “hay cursos y capacitación. También, te enseña que tú idea, por muy vaga por muy tonta, que la consideres así, dentro del Instituto Electoral, hace guiarte para que ya sea viable el proyecto o tenga una probabilidad alta que está bien”.

“Si nos da una buena oportunidad a los ciudadanos para poder influenciar un poco las decisiones públicas, sobre todo en los cursos, porque el problema es que si tú puede influir en varias cosas. Cuando hay recurso es la forma más directa en la que puedes participar”, concluyó la promovente, de la Segunda Sección, Carmen Ramírez.

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